#DIRRD: Informe de ONU muestra gran aumento en desastres de origen climático

Author

Denis McClean

Source(s)
United Nations Office for Disaster Risk Reduction
Report cover

GINEBRA, 12 de Octubre 2020Un informe de Naciones Unidas realizado para el Día Internacional para la Reducción del Riesgo de Desastres, a conmemorarse este 13 de octubre, confirma cómo los eventos climáticos extremos ha llegado a dominar el panorama del siglo XXI.  

Entre 2000 y 2019 hubo 7,348 grandes desastres registrados, que causaron la muerte de 1.23 millones de personas y afectaron a 4.2 mil millones de personas (algunas en más de una ocasión) y generaron una pérdida económica mundial de US$2.97 billones aproximadamente.  

Este es un aumento considerables de los últimos 20 años. Entre 1980 y 1999, se registraron 4,212 desastres relacionados con amenazas naturales, que produjeron la muerte a 1.19 millones de personas, afectaron a 3.25 mil millones y generaron US$1.63 billones en pérdidas económicas.  

La diferencia se explica a través del aumento en los desastres de origen climáticos, incluyendo a los más extremos: de 3,656 eventos de origen climático (1980-1999) a 6,681 entre 2000-2009.  

En los últimos 20 años también se produjo el doble de inundaciones mayores, de 1,389 a 3,254, mientras que la incidencia de tormentas también aumentó de 1,457 a 2,034. Las inundaciones y las tormentas fueron los eventos que más se produjeron.  

El informe ‘El Costo Humano de los Desastres 2000-2019” registra igualmente un incremento en todas las categorías de desastres: sequías, incendios forestales y temperaturas extremas. También se observa una subida en la cantidad de eventos geofísicos, que incluyen terremotos y tsunamis, los que han causado la mayor cantidad de muertes al compararse con las demás amenazas de orígenes naturales en el informe.  

Mami Mizutori, la Representante Especial del Secretario General de Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres, aseguró que “somos deliberadamente destructivos. Esa es la única conclusión a la que se puede llegar cuando se revisan los eventos de desastres en los últimos veinte años. COVID-19 no es más que la última prueba de que los líderes políticos y empresariales aún tienen que adaptarse al mundo.  

"Las agencias de gestión de desastres, los departamentos de protección civil, los bomberos, las autoridades de salud pública, el movimiento de la Cruz Roja y la Media Luna Roja, y muchas ONGs están librando una batalla ardua contra una ola creciente de eventos climáticos extremos. Se están salvando más vidas, pero también hay más gente afectada por la emergencia climática. El riesgo de desastres se está volviendo sistémico, con un evento que se superpone e influye en otro de maneras que están probando nuestra resiliencia hasta el límite. Las probabilidades se acumulan en nuestra contra cuando no actuamos bajo la ciencia ni utilizamos las alertas tempranas para invertir en la prevención, la adaptación al cambio climático y la reducción del riesgo de desastres. 

"La buena gobernanza del riesgo de desastres depende del liderazgo político y del cumplimiento de las promesas hechas cuando los Acuerdos de París y el Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres fueron adoptados cinco años atrás. Este informe es un recordatorio a los Estados Miembros de las Naciones Unidas de su compromiso de fortalecer la gobernanza de los riesgos de desastre y de implementar estrategias locales y nacionales para la reducción de los riesgos de desastre para 2020. Este es una clave de la hoja de ruta del proyecto mundial para reducir las pérdidas por desastres, el Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres, adoptado en la Conferencia Mundial en 2015. Hasta ahora, 93 países han puesto en marcha estrategias nacionales”. 

La profesora Debarati Guha-Sapir, del Centro de Investigación sobre la Epidemiología de los Desastres, Universidad de Lovaina, Bélgica, señaló: "este informe cubre los primeros veinte años de este siglo y no incluye los riesgos biológicos, como COVID-19, pero destaca claramente el nivel de sufrimiento humano y las pérdidas económicas que resultan del fracaso de adaptarse al cambio climático y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Si continúa el aumento en los eventos climáticos extremos durante los próximos veinte años, el futuro de la humanidad se ve muy sombrío”. 

"Tendremos que vivir con las consecuencias actuales del cambio climático durante mucho tiempo y existen muchas medidas prácticas que pueden adoptarse para reducir la carga de las pérdidas causadas por los desastres, especialmente en los países de ingresos bajos y medios que carecen de recursos y que están más expuestos a pérdidas económicas a un nivel que menoscaba sus esfuerzos por erradicar la pobreza y proporcionar servicios sociales de buena calidad, incluidos los de salud y educación". 

ESTADÍSTICAS CLAVE: 2000-2019 

Las estadísticas del presente informe proceden de la Base de Datos sobre Situaciones de Emergencia (EM-DAT) que mantiene el Centro de Investigación sobre la Epidemiología de los Desastres (CRED) que registra los desastres que hayan causado diez o más muertes; que hayan afectado a 100 o más personas; que hayan dado lugar a un estado de emergencia declarado; o que hayan dado lugar a una solicitud de asistencia internacional. 

Asia fue la región que sufrió el mayor número de desastres. En total, entre 2000 y 2019, hubo 3,068 en Asia, seguido de los 1,756 eventos en América y los 1,192 eventos en África. 

En cuanto a los países afectados a nivel mundial, China (577 eventos) y los Estados Unidos (467 eventos) registraron el mayor número de desastres, seguido de la India (321 eventos), Filipinas (304 eventos), e Indonesia (278 eventos). Todos estos países tienen grandes y diversas zonas y relativamente altas densidades de población en las zonas de riesgo. 

En general, ocho de los diez países con mayor cantidad de eventos de desastres se encuentran en Asia. 

Los años 2004, 2008 y 2010 son los que más destacan, ya que cada uno de ellos ha tenido más de 200 mil muertes. El evento con mayor cantidad de muertes ocasionadas fue el Tsunami del Océano Índico de 2004, con 226,400 muertes; el segundo en la lista ocurrió en 2010, cuando un terremoto de 7.0 grados en la escala de Richter golpeó a Haití en medio de la madrugada y que produjo la muerte de  aproximadamente 222 mil personas, dejando a millones sin hogar. En 2008, el ciclón Nargis causó más de 138 mil muertes en Myanmar. El promedio de muertes en todo el mundo entre 2000 y 2019 fue de aproximadamente 60 mil por año. Desde 2010 no ha habido ningún mega-desastres (con 100 mil muertes) y ningún año ha tenido más de 35 mil muertes. 

Puede acceder al informe en inglés AQUÍ.

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