Recomendaciones para la Reducción del Riesgo de Desastres en América Latina y el Caribe
El RAR24 ofrece conclusiones y recomendaciones considerando las reflexiones de expertos y expertas en la Reducción del Riesgo de Desastres, a partir del análisis de las inversiones en la última década y los canales de financiamiento disponibles para la región.

Entender la inversión en RRD como un componente estratégico del desarrollo sostenible
Ante el hecho de que los daños y pérdidas por desastres están creciendo más rápido que la capacidad y los recursos para enfrentarlos, es necesario aumentar la inversión en corregir y prevenir el riesgo. Este enfoque no sólo es crucial, sino que es también altamente redituable, especialmente cuando se incorpora el concepto de Triple Dividendo del Desarrollo (TDR). A su vez, invertir en RRD implica invertir en la sostenibilidad del desarrollo y el aumento de la resiliencia, siento vital incorporar un enfoque integral que genere sinergias entre los distintos niveles y sectores para abordar la naturaleza sistémica del riesgo.
Por esto, el RAR24 recomienda:
- aumentar los esfuerzos en generar conocimiento que informe la toma de decisiones;
- fortalecer los mecanismos de gobernanza;
- incorporar una perspectiva de RRD en las políticas públicas sectoriales;
- y divulgar información sobre el riesgo como bien público.
Cerrar las brechas para el análisis del financiamiento y la inversión en RRD
El RAR24 evidencia las dificultades para realizar un análisis comparativo, temporal y espacial de las inversiones en reducción de riesgo de desastres, dada la existencia de definiciones diferentes de la RRD y la carencia de sistemas desagregados de clasificación. Asimismo, se resalta que el uso de metodologías cuantitativas y probabilísticas es incipiente para un análisis sistémico del riesgo y sus efectos en cascada. Se subraya también la necesidad de incorporar un enfoque de resultados de las inversiones que integren a los beneficios sociales, ambientales, culturales y políticos, aparte de los económicos.
De estas conclusiones, se derivan como recomendaciones:
- el establecimiento de un sistema de registro estandarizado;
- la promoción y normalización de métodos de evaluación de inversiones con criterios sociales, ambientales, cutlurales, políticos y económicos;
- y el estudio sistemático de daños, pérdidas y otros costos relacionados a los desastres que amplíen el conocimiento para la toma de decisiones basadas en RRD.
Aprovechar las oportunidades para mejorar la inversión en RRD
Las inversiones en gestión compensatoria para ALC en el período 2005-2021 son considerablemente mayores que las enfocadas en gestión correctiva y prospectiva y, aún así, continuan siendo deficitarias, con grandes brechas entre las necesidades crecientes y las posibilidades reales de movilización de recursos. A su vez, es necesario avanzar en la incorporación de criterios de RRD y de vulnerabilidad diferenciada en las acciones comensatorias para que se conviertan en una oportunidad de mejorara de la gestión correctiva y prospectiva del riesgo. Por otro lado, la RRD no debe considerarse un sector específico sino que es parte integral de la gestión del desarrollo. Por ello, se incita a ampliar las sinergias entre la RRD y las inversiones climáticas para incorporar la reducción del riesgo de desastres como un pilar en la agenda ambiental. Se remarca también la falta de mecanismos de inversión de alcance transfronterizo.
Ante estas conclusiones, se proveen ciertas recomendaciones como:
- el asignar de manera adecuada los recursos para acciones compensatorias, correctivas y prospectivas;
- incorporar una perspectiva integral de la RRD en la gestión compensatoria para fortalecer los nexos con el desarrollo;
- fortalecer la perspectiva de RRD en las inversiones de cambio climático;
- desarrollar mecanismos de evaluación de inversiones informadas por el riesgo (con enfoques de Triple Dividendo de Resiliencia) para sostener decisiones de inversión pública;
- y asegurar un abordaje interseccional y con perspectiva de género.
Fortalecer y ampliar las modalidades e instrumentos de financiamiento de la RRD
El costo creciente de las acciones compensatorias lleva a realizar reasignaciones presupuestarias que comprometen los fondos públicos, lo que dificulta el enfrentamiento del riesgo creciente en la región y el abordaje de los daños y pérdidas en aumento. En esta línea, se resalta que la inclusión de la RRD en las inversiones públicas y privadas son costo-efectivas, es decir, que los costos de invertir en RRD son relativamente bajos al mismo tiempo que esenciales.
La inversión internacional continúa siendo la fuente principal de financiamiento en RRD, aún cuando representa un bajo porcentaje de la totalidad de Asistencia Oficial para el Desarrollo (AOD) a la región. Por su parte, el sector público no cuenta con instrumentos adecuados de protección financiera frente a desastres, a la vez que no existen inventarios de activos con condiciones de vulnerabilidad debidamente registrados. También, dado que el sector privado es el mayor inversionista de la región, se reconoce como relevante incorporar la RRD en iniciativas privadas. Los bonos temáticos tienen cada vez más acogida y representan instrumentos disponibles de financiamiento sostenible. A nivel comunitario, la reducción social comunitaria del riesgo constituye un aporte esencial de personas y colectivos.
A raíz de estas conclusiones, se recomienda:
- impulsar marcos y estrategias nacionales en RRD que fomenten enfoques de gestión prospectiva;
- incorporar instrumentos innovadores que distribuyan el riesgo en carteras diversificadas y costo-efectivas;
- desarrollar normativas para el sector privado;
- y promover programas gubernamentales para la reducción social comunitaria del riesgo de desastres.
Crédito de fotos: Foto de Yaopey Yong en Unsplash
