Q&A RAR24

Conoce las temáticas abordadas por el RAR24, la situación de América Latina y el Caribe, los elementos clave para reducir la tendencia de desastres en la región, el rol de la cooperación internacional y las principales conclusiones del Informe.
¿Qué temas se abordan en el RAR24?
El Informe de Evaluación sobre el Riesgo de Desastres en las Américas 2024 (RAR24) tiene como tema central el financiamiento y la inversión para la reducción del riesgo de desastres (RRD) en América Latina y el Caribe. Se presentan diferentes análisis y recomendaciones basados en evidencia y en la mejor comprensión histórica del riesgo, para apoyar el diseño e impulso de mecanismos e instrumentos de financiamiento novedosos, inclusivos y sostenibles, que den sustento a la inversión en RRD en sus componentes correctivo, prospectivo y compensatorio.
¿Cuál es la situación de América Latina y el Caribe ante el riesgo de desastres?
El aumento continuo y creciente en el tipo, número, impacto y recurrencia de los desastres y del riesgo que los antecede ha sido la tendencia dominante de los últimos veinte años. Como resultado, se ha ido ampliando la brecha entre las pérdidas y daños y los recursos y capacidades para enfrentarlos, reducirlos y evitarlos, comprometiendo la sostenibilidad del desarrollo y dificultando significativamente el logro de los Objetivos del Desarrollo Sostenible 2030 (ODS).
Según el informe Panorama de los Desastres en América Latina y El Caribe, la región es la segunda más propensa a desastres a nivel mundial. Entre los años 2000 y 2022, aproximadamente 190 millones de personas fueron afectadas por 1.534 desastres. Los desastres afectan de manera desproporcionada a las poblaciones vulnerables y vulneradas, destacando la afectación a las personas más pobres, excluidas y marginalizadas, con incidencia importante de condiciones interseccionales de género, discapacidad, edad, etnia y raza, entre otras.
¿Qué está haciendo la comunidad internacional frente a este panorama?
El Marco de Acción de Hyogo en 2005 y el Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres en 2015 se convirtieron en guías y referencias sustantivas para que los gobiernos, las instancias de Naciones Unidas, los Bancos Multilaterales de Desarrollo (BMD), la cooperación internacional, las organizaciones de la sociedad civil, la academia, el sector privado y otros organismos especializados buscaran soluciones y adoptaran compromisos frente a esa realidad. Sin embargo, a 10 años de Sendai, la tendencia al aumento de los desastres y del riesgo continúa, y las soluciones se ven limitadas por los déficits en la inversión en RRD.
¿Cuál es la situación de la inversión en RRD en América Latina y el Caribe?
La Revisión de Medio Término del Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres 2015-2030, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 18 de mayo de 2023, destaca que las inversiones en RRD siguen siendo insuficientes y resalta la importancia de fortalecer y ampliar los mecanismos de inversión pública, privada e internacional informada por riesgo.
¿Cuáles son los elementos clave para reducir la tendencia de desastres en la región?
Para revertir la tendencia de desastres en la región, es fundamental que los Estados avancen en fortalecer tanto la identificación de las brechas en los presupuestos destinados a la RRD, como su incorporación en los marcos y estrategias financieras nacionales, poniendo en marcha mecanismos, instrumentos y herramientas innovadoras para el financiamiento de la RRD como parte integrante de las inversiones en desarrollo sostenible. Es clave fomentar las inversiones públicas y privadas informadas por el riesgo, directas e indirectas, asegurando que las inversiones actuales no estén financiando desastres futuros.
¿Qué características deben tener las políticas públicas para que incluyan la RRD?
Es clave fomentar las inversiones públicas y privadas informadas por el riesgo, directas e indirectas, asegurando que las inversiones actuales no estén financiando desastres futuros. Se requiere que las políticas públicas, las estrategias y los planes de desarrollo asuman el riesgo como un problema público sistémico que limita la sostenibilidad del desarrollo, y cuyo enfrentamiento necesita soluciones integrales, inclusivas, sectoriales y territoriales, que potencien la intervención en los factores subyacentes y los impulsores del riesgo, respetando un marco adecuado de gobernanza.
¿Qué características deben tener las inversiones en RRD?
Es urgente una diversificación óptima de las inversiones en acciones prospectivas, correctivas y compensatorias, lo cual asegura una gestión del riesgo efectiva e integral. Para ello es importante retomar el enfoque del Triple Dividendo de la Inversión en RRD, donde las inversiones no solamente reducen el riesgo, sino también fomentan el desarrollo sostenible a futuro.
¿Por qué es importante la inversión en acciones prospectivas, correctivas y compensatorias?
La inversión prospectiva como la planificación urbana, el ordenamiento territorial y la gestión ambiental, entre otros, permite a los Estados prevenir riesgos futuros con costos menores que los necesarios para reducir correctivamente el riesgo existente o enfrentar riesgo residual. La inversión correctiva requiere un fuerte aumento de infraestructuras y servicios públicos para hacerlos más resilientes, reduciendo, de esta manera, el pasivo contingente. También es importante incorporar elementos de RRD y enfoques prospectivos en la gestión compensatoria para proveer información relevante y estimular ideas para reducir efectivamente el riesgo presente y para evitar el riesgo a futuro.
¿Cómo ha sido históricamente el financiamiento en RRD en la región?
El análisis de las fuentes consultadas permite concluir que, entre 2005 y 2021, solo una pequeña parte de la totalidad se dedica a la reducción del riesgo existente (gestión correctiva) y a evitar nuevos riesgos (gestión prospectiva). La mayor proporción se destina a la atención del riesgo residual (gestión compensatoria), aunque esta última sigue siendo deficitaria respecto del crecimiento continuo de daños y pérdidas.
¿Cómo puede mejorarse la gobernanza para lograr una inversión en RRD adecuada?
La inversión en RRD requiere de marcos habilitadores robustos, es decir, un conjunto de acciones que contribuyen a la gobernanza mejorando el entorno y facilitando la toma de decisiones, la planificación, la asignación de recursos y la implementación de acciones en RRD a través de tres pilares: (1) marco legal y de políticas públicas; (2) marco de decisiones, normas y medidas de inversión pública; y (3) reducción social comunitaria del riesgo de desastres.
¿Cuál es el rol que pueden cumplir los Estados en el financiamiento de la reducción del riesgo de desastres?
Los Estados deben diseñar estrategias financieras integrales que incluyan mecanismos e instrumentos adecuados para el financiamiento de la RRD. Por un lado, deben corresponder con la visión estratégica y las decisiones que aseguren la sostenibilidad financiera de sus prioridades de desarrollo y, por otro lado, deben responder a las condiciones particulares del país que, a menudo, impone restricciones. Por ello, los mecanismos e instrumentos deben ser parte de una estrategia financiera integral.
¿Cuáles son los mecanismos de inversión pública para financiar la RRD?
El financiamiento para la RRD a través de los sistemas de inversión pública suele utilizar tres tipos de mecanismos o alternativas: partidas presupuestarias, fondos especiales para eventos específicos (fondos dedicados) y proyectos de inversión.
Las partidas presupuestarias incluyen líneas presupuestarias que pueden provenir directamente de asignaciones del gobierno nacional y/o mediante contribuciones obligatorias o asignaciones dirigidas por los ministerios correspondientes; los clasificadores presupuestales específicos o categorías de gasto en el presupuesto nacional y las reasignaciones o partidas presupuestarias de contingencia; en los últimos años también se ha avanzado en el desarrollo e implementación de enfoques para el etiquetado y seguimiento del presupuesto que se refiere a la asignación de recursos de forma especial y temporal para un objetivo específico.
Los fondos especiales para eventos específicos permiten que diferentes entidades gubernamentales reciban recursos según criterios de elegibilidad, contribuyendo a mitigar las fluctuaciones del gasto público, sin comprometer la sostenibilidad de las finanzas públicas y evitando el endeudamiento gubernamental.
Para los proyectos de inversión, se encontró una gama amplia de uso de los recursos más orientados a la gestión correctiva, por ejemplo, la reubicación y reasentamiento y las Soluciones basadas en la Naturaleza (SbN), así como otras iniciativas apoyadas por el sector privado.
¿Cómo contribuye la cooperación internacional al financiamiento de la RRD?
La Asistencia Oficial para el Desarrollo (AOD), que engloba instituciones bilaterales, multilaterales y privadas, dispone de un conjunto de instrumentos para la RRD que incluyen: subvenciones, donaciones, fondos globales y fondos fiduciarios de Bancos Multilaterales de Desarrollo (BMD). También se incluyen instrumentos de deuda de organismos y bancos multilaterales como los préstamos con perspectiva de RRD y los créditos contingentes.
El RAR24 analizó la AOD para el período 2005 - 2021 dentro de las categorías relacionadas con la RRD: 740 prevención y preparación ante desastres, 730 reconstrucción, alivio y rehabilitación y 720 emergencia y respuesta de las comunidades afectadas. Como resultado, se constató que menos del 1% de la AOD total para ALC estaba destinado a acciones que evitan o reducen el riesgo.
Además de sus propios instrumentos, las entidades multilaterales y algunos organismos internacionales también apoyan a los países para acceder a recursos de fondos globales para invertir en RRD, como los Fondos Climáticos Multilaterales. Por otra parte, existen cada vez más instrumentos financieros para incrementar la participación del sector privado en la RRD, como los seguros contra daños y pérdidas, los seguros paramétricos, los bonos temáticos (dentro de los que destacan los bonos de resiliencia) y los bonos catastróficos.
¿Cuáles son las principales conclusiones del RAR24?
Es urgente colocar la inversión en RRD como componente estratégico del desarrollo sostenible para que, a través de la articulación intersectorial, interterritorial y multinivel y la participación activa de los diversos actores, se tomen decisiones informadas que aumenten la inversión en RRD, se fortalecezcan los mecanismos de gobernanza, se garantice la inclusión del riesgo en las políticas públicas, se propicien procesos de monitoreo y evaluación, se divulgue más información sobre el riesgo como bien público y se avance hacia sistemas regionales integrados para la RRD, vinculados con agendas de desarrollo clave para la región.
Se deben aprovechar las oportunidades para mejorar la inversión en RRD, propiciando una diversificación óptima entre acciones prospectivas, correctivas y compensatorias, aprovechando el potencial transformador que tiene la gestión compensatoria, ampliando la intersección entre Adaptación al Cambio Climático y RRD, incorporando el criterio de vulnerabilidad diferenciada y desarrollando estrategias de inversión regionales que reconozcan los riesgos comunes y diseñando acciones costo-efectivas y de impacto sistémico.
Es clave fortalecer y ampliar los mecanismos e instrumentos de financiamiento de la RRD impulsando el desarrollo de marcos y estrategias de Gestión Financiera del Riesgo de Desastres; robusteciendo los instrumentos de política pública que fomentan la gestión prospectiva y correctiva; fortaleciendo instrumentos para la transferencia y retención de riesgo; desarrollando normativas e incentivos para las inversiones del sector privado; robusteciendo el diálogo informado sobre las sinergias de la inversión en ACC y en RRD; y propiciando la creación de programas gubernamentales que promuevan la reducción social comunitaria del riesgo de desastres. Es recomendable que estos esfuerzos estén acompañados por un aumento importante de las contribuciones de la cooperación internacional destinadas a la RRD.
Es indispensable cerrar las brechas para el análisis del financiamiento y la inversión en RRD, superando las dificultades estructurales para el análisis comparativo, temporal y espacial del financiamiento y las inversiones en RRD y superando los enfoques que enfatizan los costos y beneficios económicos de corto y mediano plazo para promover y utilizar métodos de análisis y evaluación que incorporen múltiples criterios. Esto pasa por establecer un sistema de registro estandarizado que cuente con el consenso de países y gobiernos, a la vez que se promueve el uso de métodos de evaluación de inversiones en RRD con un enfoque multicriterio, considerando los beneficios sociales, ambientales, culturales, políticos y económicos, tanto directos como indirectos y potenciales, incorporando la perspectiva de género y el enfoque de interseccionalidad.
Crédito foto: Foto de Leks Quintero en Unsplash
