COVID-19 y la emergencia climática resaltan la importancia de la gobernanza del riesgo de desastres

Author

Denis McClean

Source(s)
United Nations Office for Disaster Risk Reduction
Día Internacional para la Reducción del Riesgo de Desastres

La gobernanza del riesgo de desastres ha sido anunciada como nuestro enfoque del Día Internacional para la Reducción del Riesgo de Desastres, a celebrarse el 13 de octubre de este año, en el que muchas personas han fallecido y enfermado producto de la pandemia de COVID-19.

En su anuncio de hoy, la Representante Especial del Secretario General de Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres, Mami Mizutori, aseguró que: 

"Del peor desastre ocurrido en lo que va del siglo 21 hemos aprendido que si no fortalecemos nuestra gobernanza del riesgo para enfrentar las amenazas, estamos condenados a repetir los errores de los últimos ocho meses, que han producido la muerte de tantos y han afectado la salud y la economía, así como el bienestar social, de millones de personas.

El Día Internacional para la Reducción del Riesgo de Desastres de este año se trata de gobernanza. La buena gobernanza del riesgo de desastres se puede medir en vidas salvadas, la reducción de personas afectadas a causa del desastre y la reducción de pérdidas económicas. COVID-19 y la emergencia climática nos advierten de la necesidad de implementar una visión a largo plazo, con instituciones que planifiquen, que sean competentes y empoderadas, y que actúen en evidencia científica a favor del bien común.

Esto requiere aplicar estrategias de reducción del riesgo de desastres nacionales y locales antes de que termine este año, tal y como los Estados miembros de ONU se comprometieron al adoptar el Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres 2015-2030. Necesitamos estrategias que tomen en cuenta al desastre no como un evento individual, como inundaciones o tormentas, sino que respondan al riesgo sistémico causado por enfermedades zoonóticas, impactos climáticos y desgaste ambiental.

Las buenas estrategias nacionales y locales para la reducción del riesgo de desastres deben incluir políticas multisectoriales en temas como el uso de la tierra, los códigos y permisos de construcción, salud pública, educación, agricultura, protección ambiental, energía, recursos hídricos, reducción de pobreza y adaptación al cambio climático. 

Es hora de mejorar nuestro juego si queremos dejarle un planeta más resiliente a las futuras generaciones".

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