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Metodologías y datos para la evaluación del riesgo de incendios forestales

Webinar Regional Incendios
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En los últimos años, los impactos de los incendios forestales han alcanzado niveles sin precedentes en Latinoamérica y el Caribe, impulsados por condiciones extremas de sequía y temperaturas elevadas. En 2024, el área total quemada en la región alcanzó las 145,021 ha, superando la cifra de 2023 en más de 9,600 ha y consolidando un aumento del 7.15 % en la pérdida de cobertura vegetal. Solo en América del Sur se registró una de las temporadas de incendios forestales más severas de las últimas décadas: en el Estado Plurinacional de Bolivia, los incendios quemaron más de 15 millones de hectáreas; en Colombia, 1,944,781 hectáreas; y en Ecuador, 333,005 ha¹.

Los incendios forestales de 2024 también provocaron impactos significativos en las áreas de interfaz rural–urbana de ciudades como Quito y Bogotá, desencadenando evacuaciones, daños a viviendas y cortes de energía, así como impactos en la salud pública. Estos eventos también ocasionaron graves afectaciones humanas en países como Chile, donde los incendios forestales causaron más de 130 fallecimientos (WMO, 2024²).

Brasil, Bolivia y México destacan entre los países más afectados, con una expansión significativa de las áreas quemadas, incluidas zonas ubicadas en la interfaz urbano–rural, lo que ha intensificado los impactos en la calidad del aire mediante la liberación de más de 3 gigatoneladas de emisiones de gases de efecto invernadero durante 2024 (Goldman et al., 2025³).

Este escenario refleja la creciente influencia de condiciones climáticas extremas, los cambios en el uso del suelo y las vulnerabilidades preexistentes, y subraya la necesidad de fortalecer la comprensión del riesgo de incendios forestales mediante metodologías sólidas y datos confiables que permitan una caracterización integrada de las amenazas, la exposición y la vulnerabilidad.

En consonancia con el Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres 2015–2030, fortalecer la comprensión del riesgo de desastres mediante el uso de metodologías apropiadas y datos confiables es esencial para identificar las amenazas, así como los atributos que describen las condiciones de exposición y vulnerabilidad. Estas evaluaciones son fundamentales para apoyar la toma de decisiones relacionadas con la planificación territorial, la gestión del riesgo de desastres y el diseño de estrategias de prevención, preparación y respuesta basadas en niveles de riesgo.

En este contexto, el seminario web tiene como objetivo crear un espacio de intercambio técnico para fortalecer la comprensión del riesgo de incendios forestales mediante el intercambio de experiencias, enfoques metodológicos y fuentes de datos utilizados para su evaluación en la región, así como identificar desafíos y oportunidades comunes para fortalecer las capacidades técnicas y metodológicas y el uso de la información para la toma de decisiones.

Resumen del Webinar: Metodologías y datos para la evaluación del riesgo por incendios forestales: avances y desafíos en las Américas y el Caribe

Contexto: un riesgo creciente, más urbano y más costoso

Los incendios forestales, aunque son una amenaza que ha tenido incidencia históricamente en los países de las Américas y el Caribe, ha visto aumentada su frecuencia e intensidad en los diez últimos años. Desde los incendios en Los Ángeles de enero 2025, que obligaron a evacuar a más de 150 mil personas y generaron pérdidas superiores a los 200 mil millones de dólares, hasta los incendios que afectaron al inicio de 2026 a Biobío, Ñuble y La Araucanía en Chile, vemos cómo este fenómeno se ha vuelto más frecuente, más destructivo complejo de gestionar.

Por ejemplo, solo en 2024 se registraron temporadas de incendios particularmente severas en Suramérica. Bolivia registró más de 15 millones de hectáreas afectadas; Colombia, cerca de 2 millones; y Ecuador, más de 333,000 hectáreas. En Chile, los incendios causaron más de 130 fallecidos. La expansión de la interfaz urbano-rural ha transformado el perfil del riesgo por este tipo de eventos: lo que antes era predominantemente rural ahora impacta también zonas urbanas, incrementando las pérdidas en infraestructura y amplificando los efectos en salud pública, especialmente en población infantil y adulta mayor quienes son más susceptibles a sufrir problemas respiratorios.

A diferencia de otras amenazas como los terremotos o los huracanes, la evaluación prospectiva del riesgo por incendios forestales aún se encuentra en proceso de consolidación en muchos países de la región, lo que refuerza la necesidad de fortalecer metodologías y sistemas de información. En línea con la Prioridad 1 del Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres 2015-2030 (Marco de Sendai), comprender el riesgo de desastres, el webinar tuvo como objetivo socializar metodologías de evaluación del riesgo por incendios forestales y discutir los desafíos asociados a la disponibilidad, calidad y uso de datos.

La sesión forma parte de un proceso impulsado por UNDRR para recopilar y sistematizar enfoques desarrollados y/o utilizados en la región, identificando brechas y oportunidades para fortalecer capacidades institucionales y técnicas.

Metodologías para la evaluación del riesgo por incendios forestales

Se identificaron cuatro grandes familias de metodologías utilizadas en diferentes países de la región:

  • Modelos probabilistas
  • Modelos de inteligencia artificial
  • Modelos de simulación
  • Vigilancia satelital

Estos enfoques integran variables climáticas, características del territorio y factores antrópicos.

Entre los hallazgos técnicos destacados:

  • El riesgo por incendios forestales no se evalúa únicamente a partir de valores absolutos de temperatura o precipitación, sino considerando desviaciones respecto a promedios históricos locales y la interacción de múltiples variables climáticas, de combustible y antrópicas.
  • La incorporación de enfoques probabilistas y estocásticos permite capturar la incertidumbre y la no linealidad del riesgo, permitiendo obtener métricas de riesgo como la pérdida anual esperada y la pérdida máxima probable.
  • La inteligencia artificial y el aprendizaje automático han fortalecido el procesamiento de grandes volúmenes de datos, facilitando la identificación de patrones complejos y la generación de mapas de probabilidad con mayor resolución espacial.

Evaluaciones probabilistas del riesgo

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) presentó el valor añadido de las evaluaciones probabilistas, que permiten estimar:

  • Pérdida Anual Esperada (PAE)
  • Pérdida Máxima Probable (PMP)
  • Impactos bajo escenarios climáticos futuros

En el caso de Perú, la pérdida anual esperada aumentó de 1.24 ‰ bajo clima actual a 1.48 ‰ bajo clima futuro.

Estos modelos:

  • Integran eventos estocásticos para simular miles de escenarios posibles (y no solamente los que ya han ocurrido).
  • Capturan incertidumbre y no linealidad del riesgo climático.
  • Apoyan el desarrollo análisis costo-beneficio y el diseño de esquemas de transferencia de riesgo.
  • Permiten integrar métricas en estrategias nacionales de gestión del riesgo

ConFLAME y ciencia de atribución

ConFLAME es un modelo Bayesiano de máxima entropía que simula distribuciones probabilísticas del área quemada mediante inferencia. El modelo integra cinco controles principales: clima, combustible, ignición, supresión y término de error, simulando 1000 “mundos posibles” para estimar el área quemada menprincilos datos de su aplicación en el caso del Pantanal brasileño en 2024 arrojan:

  • El área quemada fue en promedio 34 veces mayor debido al cambio climático.
  • El evento fue tres veces más probable bajo condiciones actuales.

Este enfoque vincula la evaluación del riesgo con la atribución climática y la agenda de pérdidas y daños.

Modelos de susceptibilidad

Desde la Universidad Técnica Privada de Loja (Ecuador) se presentó una plataforma de monitoreo de probabilidad de incendios forestales basada en datos abiertos y articulación institucional

El modelo integra:

  • Capas permanentes: elevación, distancia a zonas antrópicas, accesibilidad.
  • Capas actualizables: Índice de Vegetación de Diferencia Normalizada e Índice de Diferencia Normalizada de Humedad.
  • Variables de topografía, actividades humanas y humedad del combustible.

La herramienta, actualmente aplicada en la Provincia de Loja, tiene previsto su escalamiento a nivel nacional en Ecuador, fortaleciendo la capacidad de identificación de zonas de alta probabilidad y apoyando la planificación preventiva.

Retos en la disponibilidad y uso de los datos

La sesión identificó los siguientes desafíos:

  • Infraestructura y capacidades
  • Escasez y discontinuidad de estaciones meteorológicas.
  • Déficit en capacidades técnicas en modelación, IA y sistemas de información geográfica (SIG).
  • Incertidumbres asociadas a escala y ciencia de atribución.
  • Gobernanza
  • Fragmentación institucional.
  • Uso limitado de información científica en decisiones públicas
  • Dependencia de sistemas tecnológicos cuyo mantenimiento requiere inversiones sostenidas y especialización técnica.

Cuantificación de pérdidas

Predomina el enfoque en pérdidas económicas directas, mientras que las pérdidas no económicas (ej. biodiversidad, servicios ecosistémicos, salud) siguen siendo subestimadas.

Fortalecer los sistemas de registro de daños y pérdidas, a través de herramientas como DELTA Resilience, incluyendo la incorporación de pérdidas no económicas, es fundamental no solo para dimensionar impactos, sino también como insumo clave para la modelación probabilista.

Próximos pasos: fortalecer el conocimiento del riesgo

La sesión reafirmó que comprender el riesgo es el punto de partida para reducirlo, en coherencia con la Prioridad 1 del Marco de Sendai. En el caso de los incendios forestales, esto implica:

  • Integrar métricas como pérdida anual esperada y pérdida máxima probable en la planificación de medidas y políticas.
  • Fortalecer la gobernanza de datos y los mecanismos de intercambio entre niveles y sectores.
  • Mejorar la calidad, resolución y continuidad de la información.
  • Incorporar de manera sistemática la desagregación de datos, incluyendo dimensiones como género y grupos poblacionales vulnerables, brecha señalada durante el intercambio.

Frente a un riesgo que aumenta en complejidad y potencial de pérdida, el conocimiento del riesgo se convierte en una inversión estratégica. La experiencia demuestra que incluso los sistemas más avanzados de respuesta encuentran límites cuando el fuego ya está plenamente desarrollado. Comprender mejor el riesgo por incendios forestales (considerando de manera explícita los componentes de amenaza, exposición y vulnerabilidad) y traducir esa información en decisiones de prevención y planificación es fundamental para anticipar impactos, reducir pérdidas y fortalecer la resiliencia frente a condiciones climáticas cambiantes en las Américas y el Caribe.

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Last checked: 24 Marzo 2026

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