Integración de pérdidas no económicas de biodiversidad y servicios ecosistémicos en los sistemas nacionales de registro y seguimiento de pérdidas y daños en las Américas y el Caribe.
- English
- Portuguese
Diálogos regionales para acelerar la implementación del Plan de Acción Regional del Marco de Sendai 2015–2030 en las Américas y el Caribe
Prioridad 1: Comprender el riesgo de desastres
Integración de pérdidas no económicas de biodiversidad y servicios ecosistémicos en los sistemas nacionales de registro y seguimiento de pérdidas y daños en las Américas y el Caribe.
Este diálogo regional permitió generar un espacio de intercambio técnico entre los Puntos Focales del Marco de Sendai, autoridades de gestión del riesgo, ministerios de ambiente, oficinas nacionales de estadística y agencias de monitoreo ambiental. Asimismo, facilitó el intercambio de experiencias en la evaluación y registro de pérdidas no económicas vinculadas a la biodiversidad y los servicios ecosistémicos, la socialización de enfoques metodológicos para monitorear cambios en la extensión, condición y funcionalidad de los ecosistemas, y la identificación de lecciones aprendidas, brechas técnicas e institucionales y desafíos de gobernanza para integrar de manera sistemática estas pérdidas en los mecanismos nacionales de reporte bajo el Marco de Sendai y en el seguimiento del Objetivo Mundial de adaptación.
Resumen intervenciones
La sesión presentó diferentes marcos globales y experiencias nacionales orientadas a mejorar la evaluación y el registro de pérdidas no económicas asociadas a la biodiversidad y los servicios ecosistémicos. En conjunto, las intervenciones evidenciaron la existencia de capacidades relevantes en la región y la necesidad de fortalecer su articulación para mejorar el conocimiento del riesgo y su uso en la toma de decisiones.
FRAME-ECO: Se presentó como un marco metodológico para evaluar pérdidas en biodiversidad y servicios ecosistémicos asociadas tanto a desastres como a cambio climático. Permite estructurar y hacer comparables evaluaciones actualmente dispersas, facilitando su conexión con aplicaciones prácticas, incluidos sistemas como DELTA Resilience y otros procesos de reporte asociados al monitoreo del Marco de Sendai y la Meta Global de Adaptación.
Colombia: Se expuso la metodología EDANA-C como herramienta para la evaluación rápida de daños ambientales. La metodología permite identificar daños, estimar pérdidas en servicios ecosistémicos y priorizar acciones de recuperación, utilizando información sobre el estado previo del ecosistema y su importancia ambiental. La metodología utiliza precios hedónicos que permiten cuantificar el valor de los servicios ecosistémicos a partir de variables observables del mercado.
Brasil: Se socializó la plataforma MapBiomas Fogo, que permite analizar la dinámica espacial y temporal de los incendios y su impacto en los ecosistemas. una capacidad muy avanzada de observación de la Tierra, con series históricas de área quemada para todo Brasil desde 1985 hasta 2024, con productos anuales, mensuales y acumulados, de acceso abierto y resolución espacial útil para análisis territoriales.
Brasil: Se presentó el sistema nacional de información sobre desastres (S2iD), que estructura el registro oficial de eventos, daños y pérdidas. El sistema articula procesos administrativos, técnicos y financieros, y constituye una base institucional para la gestión del riesgo, la respuesta y la recuperación.
PNUMA: Se presentaron las cuentas ambientales (SEEA) como instrumento para medir la extensión, condición y servicios de los ecosistemas, así como su contribución a la economía. Estas cuentas permiten construir líneas base que facilitan la evaluación de cambios y pérdidas en los ecosistemas. Su aporte principal está en visibilizar el valor y la degradación de los ecosistemas en términos compatibles las economías nacionales.
INDRA / Copernicus LAC: Presentó el uso de herramientas de modelización de servicios ecosistémicos, como InVEST, aplicadas en el marco del programa Copernicus LAC. El piloto en República Dominicana ilustra cómo integrar datos geoespaciales y modelos para analizar servicios ecosistémicos y apoyar la toma de decisiones, resaltando que ya existen herramientas de modelización espacial y valoración de servicios ecosistémicos que pueden ser aplicadas con datos abiertos, estándares abiertos y transferencias de capacidades.
Mensajes clave
- La sesión evidenció que en las Américas y el Caribe ya se cuenta con metodologías, herramientas y sistemas para evaluar y registrar impactos en biodiversidad y servicios ecosistémicos, incluyendo la estimación de cambios en el estado de los ecosistemas antes (i.e., línea base) y después de un evento.
- El desafío principal no es técnico, sino de articulación: integrar estos elementos en una cadena funcional que conecte la observación del impacto, su evaluación, su registro sistemático y su posterior uso en la toma de decisiones.
- Herramientas como DELTA Resilience son clave para esta integración al permitir el registro estandarizado de eventos y sus impactos incluyendo pérdidas no económicas, ampliando la información relativa a los pérdidas y daños asociadas a un evento y fortaleciendo la recopilación, análisis y difusión de dichos datos, en línea con el marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastre 2015-2030.
- En concreto, la región ya dispone de múltiples aplicaciones, servicios y productos —incluyendo plataformas de observación de la Tierra como MapBiomas Fogo y Copernicus LAC, modelos de servicios ecosistémicos como InVEST, sistemas nacionales de información como S2iD y cuentas ecosistémicas bajo el marco SEEA-EA—. La prioridad es su integración y uso coordinado dentro de los sistemas nacionales.
- Avanzar en este ámbito requiere definir claramente los roles institucionales, fortalecer la interoperabilidad entre sistemas existentes y asegurar su incorporación en procesos nacionales de planificación, inversión y reducción del riesgo de desastre.
- La disponibilidad de información sobre el estado previo de los ecosistemas es un elemento crítico para estimar pérdidas de forma consistente, mientras que los eventos de evolución lenta, como las sequías, presentan desafíos adicionales para su evaluación y registro.
Attachments
Last checked: 2 Abril 2026